El paisaje de la Costa Blanca está marcado por el mar pero también por las montañas que se asoman a él como las de Aitana y el Puig Campana. La provincia alicantina es una de las más montañosas de España.
Más de 200 kilómetros de costa, repletos de playas de aguas tranquilas y arenas suaves, infinidad de horas de sol al año, un clima privilegiado y un mar suave.
La provincia cuenta con una amplia variedad de Parques Naturales, entre los que se encuentran sierras litorales (Serra Gelada en Benidorm, el Peñón de Ifach en Calpe y el Montgó en Denia), sierras interiores (las Sierras de Mariola y la Font Roja, en Alcoy)
En cuanto a su entorno náutico, componen la oferta más de 20 marinas y puertos deportivos, 9.000 amarres y tres Estaciones Náuticas.
Los fondos marinos de la Costa Blanca son especialmente ricos y bellos: lugares como L’Illa de Benidorm, o las Reservas Marinas del Cabo de San Antonio y Tabarca, son un entorno idílico para los amantes del buceo.
Vela, windsurf, flysurf, remo, piragüismo, esquí acuático, motos acuáticas, catamaranes o cruceros de recreo, son sólo algunas de las posibilidades de los deportes náuticos que se pueden practicar en la provincia de Alicante.
Para los apasionados del golf, la Costa Blanca es un auténtico paraíso. Uno de los principales centros internacionales de referencia, en la práctica de este deporte durante todo el año, gracias a un clima excepcional, con cerca de 300 días de sol, y por su facilidad de acceso.
Todo ello acompañado de su cultura gastronómica hacen de la costa Blanca un lugar único y atractivo 365 días del año.